El empresario Moris Beracha dice que Credit Suisse respaldaba las operaciones que lo relacionan con una de las estafas más grandes de los últimos tiempos. Aunque se contactó al grupo financiero, en su oficina evitaron dar respuestas. Por Joseph Poliszuk
Desde República Dominicana, el propietario de Movilway y otras empresas de software y telefonía celular dice que en Estados Unidos han recuperado más de 200 millones de dólares de la burbuja que armó Illaramendi
CORTESÍA
MORIS BERACHA , EMPRESARIO VENEZOLANO| EL UNIVERSAL
domingo 28 de octubre de 2012
A Moris Beracha que lo revisen. El propietario de Movilway y otras empresas de tecnología y recarga telefónica, se declara inocente de la burbuja que Francisco Illaramendi armó con al menos 300 millones de dólares, que venían hasta del fondo de los pensionados de Petróleos de Venezuela. Advierte, incluso, que en esta historia él ha perdido 112 millones de dólares.
Tras casi dos años de un juicio que no termina en Estados Unidos, habla en República Dominicana, desde donde advierte que su relación con el acusado era estrictamente profesional: comprar dólares y vender bolívares. Si lo tuviera enfrente de hecho le diría: "Tremenda vaina que nos echaste".
-¿Cómo pudo desaparecer tanto dinero?
-¿Cómo se perdió la plata? A mi me gustaría saberlo, el interventor que nombró la corte de Connecticut en Estados Unidos, John Carney, dice que el dinero entró en operaciones riesgosas como las permutas, pero yo solo había visto ingresos extras en ese tipo de transacciones.
-¿De qué lo señalan a usted en este caso?
-A mi me están haciendo una demanda civil en la corte de Connecticut por 170 millones de dólares, aludiendo de que yo era cómplice de Illaramendi y sabía lo que este señor hacía.
-¿Cómo pudo Francisco Illaramendi haber engranado una estafa tan grande sin que nadie se diera cuenta?
-Al día de hoy no sabemos cómo desapareció el dinero, el interventor ni siquiera ha dicho cuánta plata se perdió y que eso no se sepa hoy es algo insólito. Pero lo que yo puedo decir es que la única manera de que una permuta no se complete eficientemente es que alguna de las dos partes no pague, cosa que no pasó con migo porque en 48 horas hubiera reventado el caso.
-¿Qué operaciones hizo con Illaramendi?
Las únicas transacciones que hice con él fueron unas permutas entre el año 2006 y 2007, donde yo entregaba bolívares por dólares y luego, en noviembre de 2008 comencé a adquirir unas notas estructuradas -en este caso bonos de la deuda venezolana- que eran transacciones perfectamente delineadas en las que no hay manera de hacer estafas, porque tenían cartas de confirmación del grupo Credit Suisse. Es decir, tenían el respaldo de ese banco suizo.
-¿Y esos documentos estaban forjados?
-Pareciera pero todavía hoy yo no lo se si son todos forjados, porque hay un punto que es importante y que lo dije desde el principio: este fraude no obedece a un esquema Ponzi. En los sistemas Ponzi no hay ninguna actividad económica: el dinero da vueltas, pasa de mano en mano y, en este caso, yo hice operaciones de permuta con Illaramendi.
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