EL UNIVERSAL
martes 5 de julio de 2011
Hace 200 años ocurre un hecho que por un sino de nuestra historia repite la actualidad con trazos indelebles. El primer Congreso Federal, instalado en 2 de marzo de 1811 con treinta de los cuarenta y dos diputados de las provincias venezolanas, se reúne en la casa del Conde de San Javier bajo la presidencia del doctor Felipe Fermín Paúl para marcar el derrotero final hacia nuestra Independencia.
El vacío de poder y la anomia social caracterizan, ayer como hoy, al clima nacional. Y hoy como ayer el reclamo por nuestra dignidad, mancillada por la opresión colonial extranjera, toma fuerza indetenible.
Nuestro procerato civil, a propósito de esa circunstancia sobrevenida, como la es la abdicación en Bayona, tres años antes, de Fernando VII, quien luego es presa de los hermanos Bonaparte, es conciencia de que el poder que ejerce aquél deja de ser tal y se desvanece. ¿Cómo podríamos conservar los derechos del Rey cuando todos saben que nada tienen ya los Borbones en América, puesto que nos vendieron a una potencia extraña?, se pregunta Juan Germán Roscio.
continua
http://opinion.eluniversal.com/2011/07/05/independencia.shtml