Esmeralda Domínguez participa en una manifestación contra la deportación de inmigrantes indocumentados, que tuvo lugar durante el primer debate entre el presidente Barack Obama y el candidato republicano Mitt Romney, en Denver, el 3 de octubre.
Hyoung Chang / AP
Daniel Morcate
“No human being is illegal”.
Elie Wiesel
Son unos linces. Los medios angloparlantes, quiero decir. Acaban de descubrir que es controversial el uso del término “inmigrante ilegal”, que la mayoría de los medios hispanohablantes desterramos de nuestro léxico hace dos décadas. Durante largo tiempo, muchos de nuestros colegas “anglos” creían que era cosa de indios con levita el calificar de indocumentados a quienes ellos llamaban ilegales. Pero la Corte Suprema de Estados Unidos, en su histórica decisión que echó por tierra tres cuartas partes de la SB 1010 de Arizona, se negó a usar “illegal immigrants” e “illegal aliens”. El magistrado Anthony Kennedy, hablando por la mayoría de sus colegas, explicó por qué: “Como regla general no es un delito el que un extranjero deportable esté presente en Estados Unidos”. Linces angloescribientes comenzaron a rascarse la cabeza. Y ya no pararon cuando, acto seguido, José Antonio Vargas exhortó a los medios a abandonar la expresión. Vargas es el periodista filipino del Washington Post que se ganó un Pulitzer antes de que confesara que es indocumentado y perdiera su trabajo.
El problema de fondo con el vocablo “inmigrante ilegal” es que, como enfatizara el sobreviviente del Holocausto y Nobel de la Paz Elie Wiesel tiempo atrás, ningún ser humano es en realidad ilegal. La ilegalidad no es una propiedad que pueda o deba predicarse de las personas, sino de las acciones que realizan las personas. El asesino en serie. El violador. La estafadora del Medicare. El espía castrista. El narcotraficante. El congresista que planta falsos candidatos a un rival. Todos son culpables de acciones ilegales si así lo determinan las cortes, lo que incluso los convierte en delincuentes convictos. Pero como personas no son ilegales. Nunca. Never. Jamais. Nikogda.
http://www.elnuevoherald.com/2012/10/11/1319451/daniel-morcate-indocumentados.html#storylink=cpy