Hoy no hay un solo venezolano que no esté en cuenta de que casi todos los alimentos que consume, no son producidos en el país, sino que se trata de bienes provenientes del exterior, y adquiridos con petrodólares usados por el Gobierno -a su mejor saber y entender- apelando al siempre útil argumento de que lo hace en nombre del pueblo y para el pueblo.El plato nacional, mal llamado pabellón nacional, símbolo de la culinaria nacional y cuyos componentes básicos fueron calificados como “rubros bandera” durante el anuncio de la primera política agroalimentaria hace ya 14 años por ese mismo Gobierno importador, es, a decir de muchos, la más fiel expresión internacional de la “visión” pseudoproductiva venezolana de la actualidad.
http://textosyanexos.blogspot.com/2012/07/merco-funeral-agroalimentario.html