Abel Ibarra
Vamos como la gente que se ha vuelto multitud épica para levantar la mano victoriosa de un muchacho nacido de su propia piel.
Estamos a punto de salir de la pesadilla en la que nos hundimos durante catorce años. Hay signos claros de que se acaba el tiempo angosto adonde nos condujo un engendro que quiso pasar por mesías redentor y va a terminar sus horas untado a los despojos del homúnculo patibulario que realmente es. No lo nombro para que se extinga como las cosas que no encuentran palabras donde habitar. También, para que desaparezcan con él las huellas del odio y la mezquindad con las que intentó igualarnos a su bajura. Pero no vamos por la revancha.
continua
http://textosyanexos.blogspot.com/2012/10/en-venezuela-no-hay-miedo.html