En Venezuela, cuatro de cada diez hogares,
según el Censo del 2011, tienen una mujer como jefa del grupo familiar. Es
decir la mujer es la que lleva los reales para la casa. En el censo del 2001,
el porcentaje de mujeres cabezas de familia en el país era de 29%, según el
mismo censo.
Hace 20 años, y de acuerdo a las mismas
estadísticas, la presencia masculina en el hogar se encontraba cercana al 80%.
Hoy esa cifra no llega al 61%.
A la salida de esta edición se celebran
los 100 años del día internacional de la mujer, acá celebramos a la mujer,
principal ingrediente de este medio que por 20 años ha sido puntal de esta
empresa.
La moderna mujer venezolana, tiene
estudios académicos superiores, pero puede ser autodidacta pero seguro es
especialista en un área u oficio. Goza y busca la independencia económica;
trabaja en una empresa, sea como empleada o dueña de la misma.
Procura el disfrute pleno de los placeres
en la vida. Es una mujer muy segura de sí misma y que toma decisiones.
Una mujer que cuida mucho su cuerpo, su
imagen, su presentación femenina. Esto se encuentra en todas las clases la
necesidad de ser una mujer bella.
La mujer venezolana, es adaptable,
atractiva, placentera, tiene tacto social y es perspicaz.
La venezolana es perfecta es agresiva,
autónoma y estable. La mujer ha aumentado los niveles de un liderazgo, que era
tomado como masculino. Es valiente y enfrenta las cosas que generen miedo.
Pero, la mujer venezolana no se ha vuelto hombruna, sino que, a sus hermosas características
agregó la fuerza. Para muchos la mujer venezolana, es superior.
Ellas son nuestras principales lectoras.
Nuestros principales usuarios en la red. Las que enseñan a sus niños a leer
español con nuestras notas. Las que les inculcan la fe en La Chinita y la
Virgen de Coromoto. Las que nos enseñaron y enseñan a pedir la bendición. Las
que lograron que en todos los Publix, Sedanos, Winn Dixies y mercados del Sur
de Florida se consiga Harina Pan.
Ellas son las que nos han traído a estos
20 años y nos llevarán a cumplir otros nuevos 20 años más. Son las conductoras
de la tradición de un pueblo que entró en una diáspora impulsada por el odio y
la violencia. Grandes seres humanos que llevan las costumbre a cada venezolano,
eso de desayunarse con arepas y caraotas refritas, de hacer hallacas en
diciembre. Como escribió Connie Méndez, las que “arrullan a los niños con el
Himno Nacional”.
Por eso a las mujeres todo lo bueno y lo
mejor y a las nuestras el agradecimiento total y absoluto.