lunes, 29 de noviembre de 2010

CADA TORRIJOS TIENE SU NORIEGA


Antonio A. Herrera-Vaillant


En 1968 el panameño Omar Torrijos Herrera revivió la estrategia de Juan Domingo Perón, de darle barniz populista y nacionalista al tradicional militarismo latinoamericano.

Un populismo soez cuyas características son revanchismo, irrespeto hasta por lo más sagrado, abuso desde el poder, y por sobre todo una vulgaridad penetrante que pervade todas las facetas de la vida nacional. Es una variedad atorrante de socialismo, cuya variopinta manifestación  se congregó hace poco en Plaza de Mayo.

Cuando viene del sector militar expresa la bajísima autoestima de algunos oficiales salidos de lo más modesto del “lumpen”. Aquellos, cuando son incapaces de superar su condición originaria, pretenden por la fuerza rebajar todo a su mismo nivel.

También refleja la frustración existencial de algunos sectores castrenses poco útiles, rara vez heroicos, y sin gloria; cuya cotidianidad se reduce a labores de policía y conserjería.

continua: