
Huyamos de las soluciones fáciles:
Algunos pesimistas incorregibles se empeñan en buscar soluciones mágicas y rápidas para salir de Chávez. Nosotros, que fatigamos cuatro décadas y media en la política, sabemos que zafarnos de un régimen que concentra tanto poder y abusa de este, nos va a costar tiempo y el diseño y ejecución de una estrategia alterna. Esa estrategia podría tener, por lo menos, cuatro componentes: centrar el esfuerzo en la organización de partidos y otros instrumentos de la sociedad civil (sindicatos, colegios profesionales, asociaciones de vecinos) para plantear la lucha en el territorio de la comunicación directa con la gente, librándonos de la tendencia a concebir la política sólo como actuación en los medios de comunicación social. Los medios constituyen un sostén de la democracia y, paradójicamente, al propio tiempo, un factor de perturbación del desenvolvimiento constructivo de ella (por cierto, nos gustaría algún día participar en una discusión sobre ese rol antinómico de los medios); la otra componente es la necesidad de combinar el fortalecimiento de los instrumentos de participación señalados en el párrafo anterior
Continua: