martes, 8 de enero de 2008

LAS FARC DE CHAVEZ NO SON UNA BUENA COMPAÑÍA

LAS FARC DE CHAVEZ NO SON UNA BUENA COMPAÑÍA
Por Alexis Ortiz.

“Cuatro veces te he mentado y a ninguna has respondido
quién me manda a andar buscando lo que no se me ha perdido”.
Copla llanera venezolana.

No una sino cuatro veces sus amigos de las FARC se burlaron de Hugo Chávez y su avidez de candilejas y marquesinas: La primera, cuando lo dejaron presentarse ante el presidente Sarkozy, sin pruebas de vida de la señora Ingrid Betancourt y otros secuestrados. El presidente galo recibió a Chávez con displicencia protocolar y lo dejo ir sin pena ni gloria. A los pocos días el gobierno de Colombia incautó un video que probaba que la señora Betancourt estaba viva, pero con una vida lúgubre y humillada, como ella describe la existencia de los casi tres mil secuestrados por la narcoguerrilla de las FARC.
La segunda cuando se dejo convencer por la pantallera agente civil de la FARC, la senadora Piedad Córdoba, para comunicarse directamente con el jefe de las Fuerzas Armadas colombianas, en la creencia de que él (Chávez), se podía aprovechar de una supuesta diferencia entre los militares y la Presidencia de Colombia. El resultado fue que Uribe tuvo que desestimarlo como mediador.
La más desgarradora de todas las burlas fue la tercera, por la crueldad de las FARC contra los rehenes y sus familiares. Ya la conocemos: Chávez desplegó todo un espectáculo mediático, con testigos internacionales incluidos, para recibir a tres secuestrados y todo resultó un engaño brutal de la narcoguerrilla, que no tenía la intención de cumplir con su palabra. Se supo que ofrecieron entregar a un niño, Enmanuel, que ellos sabían que no tenían en su poder.
Y la cuarta tomada de pelo de la narcoguerrilla a su aliado Chávez, fue cuando éste a través de su canciller cuestionó el examen de ADN de las autoridades colombianas al niño Enmanuel, y al mismísimo día siguiente las FARC reconocieron que en efecto, el niño bajo protección del gobierno de Colombia, era Enmanuel.
El gran show de Chàvez con los rehenes se desmoronó. Las estrellas secundarias de esa zarzuela, Nestor Kirchner, Olivar Stone, Piedad Córdoba y los representantes de los gobiernos de Brasil, Cuba, Ecuador y Bolivia, regresaron a sus países febriles y perplejos.
Uno entiende que estos señores se hayan prestado para el patético sainete chavista. Que incluso hayan aceptado ser figuras de reparto en un show donde sólo a Chávez le correspondía el rol de prima ballerina assoluta. Después de todo el caudillo venezolano es el que paga la cuenta. De algún modo todos ellos están en la petronómina del neocomunismo venezolano. De cualquier manera tienen que pagar los favores recibidos.
Pero lo realmente lamentable es que hayan sido engañados una institución prestigiosa como la Cruz Roja internacional y gobiernos que uno tiene por serios como los de Francia y Suiza. Y sobre todo que la narcoguerrilla, en alarde de sadismo contra sus cautivos y desprecio de la opinión internacional, mantenga en campos de concentración a miles de secuestrados frente a la indiferencia de un mundo que sólo se interesa en el asunto, cuando afecta a un europeo.

jalexisortiz@hotmail.com