Compilador José Hernández*
1. Hoy se cumple un año desde que el actual presidente reconoció su condición de enfermo, se perdió unos saraos internacionales y entonces, desde aquel día, los venezolanos pasamos a convertirnos en pitonisos, internistas, oncólogos, babalaos y cualquier cosa, para siempre terminar frente a nuestra gran figura de adoración: “la enfermedad de Hugo”. En a 1era semana de junio 2011, aun no hacíamos los Periscopios, pero escribimos: “la versión menos estrambótica, es que se calló, dicen que trotando, esto le ocasionó una complicación en un menisco ya defectuoso; fue operado de emergencia, vía artroscópica, en una clínica instalada en los sótanos de Miraflores; la operación, que lucía sencilla, se complicó con una “hemartrosis”, cuando le encontraron la articulación llena de sangre, y todo el cuadro anterior le ocasionó que tuviera que caminar con muletas y compensaciones que terminaron de agravar un cuadro previo de inflamaciones de algunos discos de su columna vertebral. Bueno, esperar que un ser humano, (Chávez lo és) soporte el estrés de ser presidente; junto con sobrepeso; con los vicios del cigarrillo y el café; con defectos de columna y con la estúpida ilusión de sentirse ungido por el destino puede ser desastroso para la salud de cualquiera”. (El Venezolano “El Ausente” editorial El 02-06-2011). Hoy Bocaranda trae algunas cifras en sus runrunes http://www.eluniversal.com/opinion/120515/runrunes “Diez viajes oficiales desde el inicio de la enfermedad. Este año van cinco. Ha pasado 107 días en la isla. Equivale a 30% del tiempo en estos 11 meses. En 2012 acumula 59 días afuera, de 135 que hasta ahora lleva el año”. Recomiendo la lectura de un trabajo de Analítica.com, escrito por Fernando Mires y recomendado por Marcos Villasmil http://www.analitica.com/va/politica/opinion/8705311.asp#.T7ENq1ulU2w.twitter en este se leen cosas como esta: “El chavismo, que originariamente fue un movimiento social, después un partido de Estado, para terminar cristalizando bajo la forma de una autocracia militarista, está experimentando otro proceso de mutación: está siendo convertido en una nueva religión, una que proviniendo desde el interior del estado utiliza y pervierte los mitos más caros a la cristiandad. Luego, no se trata -y esa es una diferencia importante- de una fusión “constantina”, es decir de una alianza entre religión y estado… Lo que hoy se está presenciando es algo distinto: se trata, nada menos, que de la conversión del estado en Iglesia. En ese escenario Chávez ya no es sólo un simple enfermo de cáncer. Chávez es sobre todo un mártir que inmola su cuerpo frente al altar sagrado de la patria. Y como las elecciones están muy cerca, su cuerpo debe ser canonizado cuanto antes, vivo o muerto. De este modo Chávez, apelando al inconsciente religioso de su pueblo, se presenta en tres personas: El vivo, el muerto, y el resucitado”.
CONTINUA
http://textosyanexos.blogspot.com/2012/05/periscopio-venezuela_15.html