Barack Obama (i) junto a Hamid Karzai (d) en el palacio presidencial de Kabul. | Reuters
Desde Bagram se ha trasladado hasta Kabul para reunirse con Hamid Karzai
El objetivo es firmar un plan estratégico entre Estados Unidos y Afganistán
El viaje de Obama tiene un claro simbolismo y objetivo electoralista
Mònica Bernabé | Kabul
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha viajado a Afganistán en una visita sorpresa para la que no podía haber buscado una fecha más significativa: la vigilia del primer aniversario de la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. Obama ha aterrizado en la base militar de Bagram, a unos sesenta kilómetros al norte de Kabul, cuando ya era de noche, y desde allí se ha trasladado en helicóptero hasta el palacio presidencial en Kabul para reunirse con Hamid Karzai.
El objetivo oficial de la visita ha sido la firma de un pacto estratégico entre Estados Unidos y Afganistán que pone negro sobre blanco las responsabilidades y expectativas de cada país una vez las tropas
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha viajado a Afganistán en una visita sorpresa para la que no podía haber buscado una fecha más significativa: la vigilia del primer aniversario de la muerte del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. Obama ha aterrizado en la base militar de Bagram, a unos sesenta kilómetros al norte de Kabul, cuando ya era de noche, y desde allí se ha trasladado en helicóptero hasta el palacio presidencial en Kabul para reunirse con Hamid Karzai.
El objetivo oficial de la visita ha sido la firma de un pacto estratégico entre Estados Unidos y Afganistán que pone negro sobre blanco las responsabilidades y expectativas de cada país una vez las tropas
CONTINUA