La pregunta no es por qué Barack Obama ha tenido que dar marcha atrás, cediendo en que las instituciones religiosas puedan estar exentas de pagar a sus empleados servicios anticonceptivos. El motivo es obvio: el pánico electoral ante el rechazo provocado entre muchos creyentes. La pregunta, más bien, es por qué inicialmente Obama siguió adelante con una ley que sabía que contaba con gran oposición de entidades religiosas, especialmente la Iglesia Católica, e incluso podía ser cuestionada por el Tribunal Supremo debido a la importancia que la Constitución de Estados Unidos y su interpretación concede a la libertad religiosa.
LAICISMO. Hay dos respuestas. Una es la de quienes creen que Obama es el presidente más laicista que nunca ha tenido EE.UU.; una especie de Rodríguez Zapatero, pero creyente. Otra la que indica que, en todo caso, Obama erró en el cálculo. Y eso porque resultó cegado por algo de lo anterior. Convencido de que la masa católica no observa mucho la
continua
http://abcblogs.abc.es/capital-america/2012/02/10/secular-problema-de-obama/