jueves, 27 de agosto de 2009

Cursilería indignante

Cursilería indignante
Por: Andrés Hoyos
IBA A ESCRIBIR SOBRE OTRA COSA, pero al abrir la edición dominical deEl Tiempo sentí que desde la página 1-15 me daban una bofetada.Ahí estaba, adornada con el escudo nacional venezolano, una carta deHugo Chávez “A los presidentes de Unasur”, cursi e indignante.Usurpando el nombre de “los humildes” del continente, el bufón conchequera que manda en el país vecino se gastaba así un poco demillones, que no son suyos, y lograba ofendernos a los colombianos.Lo primero sea decir que si esa es la prosa que ahora van a enseñar enla República Bolivariana de Venezuela, apague y vámonos. La carta nosólo está llena de clichés (¿cuál “luminoso presente”, cuál “indómitoOrinoco”?), sino que contiene 21 errores de puntuación obvios, asícomo varios de ortografía. ¿Le está llegando sucia a Chávez la señalde ultratumba de Bolívar, quien en su tiempo fue un notable y refinadoescritor? Porque es igualmente cursi e indignante que la carta nosacribille con las admoniciones fuera de contexto de un santoral delibertadores, presidido a regañadientes por Bolívar, a cuyos miembrosno se les puede pedir su verdadera opinión sobre las payasadas delchafarote de Sabaneta por la sencilla razón de que murieron hace muchotiempo.