lunes, 8 de diciembre de 2008

Cinco paradojas derivadas de la crisis


Cinco paradojas derivadas de la crisis
CARLOS ALBERTO MONTANER

La primera paradoja es casi asombrosa: el culpable se ha convertido en el héroe. Estados Unidos, país causante de la mayor crisis financiera planetaria de los últimos cincuenta años, es la única economía en la que confían en el resto del mundo. El euro, el yen, el franco suizo, la libra esterlina se devalúan rápidamente con relación al dólar. Todos saben que la catástrofe se inició con la truculenta ingeniería financiera norteamericana de las hipotecas subprime --unas oscuras operaciones que bordeaban el fraude--, pero mientras más se ahonda el desastre, más crece la convicción de que la economía de Estados Unidos es la mejor preparada para capear el temporal.
Segunda. Estados Unidos está sorteando la crisis mediante el expediente, bastante discutible, de imprimir billones de dólares (trillions en inglés) para inyectar liquidez a la economía. Supuestamente, es dinero que la sociedad norteamericana, mediante su gobierno, les presta a las empresas financieras para que, a su vez, continúen prestando, pese a que el gran problema se originó en el endeudamiento irresponsable y en la falta crónica de ahorro. Con esta medida, el país retarda el ajuste en lugar de acelerarlo, distorsiona la competencia, y elimina el factor riesgo en las transacciones comerciales, con lo que adultera totalmente la esencia de la economía de mercado. ¿Para qué comportarse prudentemente si el papá Estado vendrá a rescatarnos? Por otra parte, esa inmensa masa de dinero nuevo, que no responde a un aumento de la producción o de la productividad, inevitablemente se convertirá en inflación o se utilizará para mantener los precios artificialmente altos.

continua:
http://www.elnuevoherald.com/opinion/story/335133.html