
JORGE RUEDA / AP
EL HOY cardenal venezolano, Jorge Urosa Savino, informa a la prensa de su designación por el Sumo Pontífice para recibir el capello cardenalicio, en febrero del 2006.
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) rechazó ayer los insultos que el presidente Hugo Chávez profirió a los jerarcas locales de la Iglesia Católica por expresar su preocupación en torno a la reforma de la Constitución que está promoviendo el gobierno.
Los obispos le recordaron en un comunicado al mandatario que ``todos los ciudadanos tienen el derecho a tener una opinión sobre la propuesta de reforma y a expresarla democráticamente''.
''Por consiguiente, nadie tiene derecho a agraviar o insultar a quienes disientan de ella. Rechazamos los ataques, difamatorios e injuriosos contra el señor cardenal Jorge Urosa Savino, los obispos en general y otras personalidades y sectores del pueblo venezolano'', agregó.
La declaración de la Iglesia se produce dos días después que Chávez señalara por la TV estatal que los miembros de la cúpula de la Iglesia Católica venezolana ``son el demonio, defensores de los más podridos intereses, son unos verdaderos vagabundos del cardenal para abajo''.
''Yo creo que todos esos tipos, el cardenal y los obispos, son unos estúpidos, unos retardados mentales'', gritó el gobernante.