lunes, 15 de octubre de 2007

Miembros de la SIP alarmados por la reforma constitucional


Miembros de la SIP alarmados por la reforma constitucional


La noticia de la propuesta de reforma del artículo 337 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, que facultaría al Presidente a suspender el derecho al debido proceso y la información durante los períodos excepcionales, no sólo trastocó la agenda formal de discusión de la 63° Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, sino que causó alarma entre los asistentes.

En el informe preliminar del Bloque de Prensa Venezolano, que fue presentado ayer en la SIP, se señala que "el presidente Hugo Chávez está tratando de imponer un dominio intelectual y público similar al de la dictadura cubana".

Si bien en la jornada de ayer se discutió la situación de la libertad de expresión en América Latina, el caso de Venezuela acaparó la atención de los presentes luego de que David Natera, director del Correo del Caroní y responsable de presentar el informe, aseguró que la supresión definitiva de la libertad de prensa en el país se materializaría tras las reformas constitucionales que ha propuesto Hugo Chávez. Afirmó que ello facilitaría "la desaparición de los medios de comunicación y toda posibilidad de democracia, libertad de expresión y de información".

Natera se refirió a lo que calificó de "perversas formas de control social".

Los presentes debatieron sobre los peligros de que el modelo de gobierno que adelanta el presidente Chávez se extienda a otras naciones como Ecuador, Nicaragua, y Bolivia.

El Bloque de Prensa Venezolano ratificó la vigencia de la libertad de expresión e información que periodistas y medios de comunicación independientes ejercen con dignidad.

"Defendemos a todo riesgo los derechos constitucionales y valores democráticos que el régimen que gobierna en nuestro país intenta suprimir definitivamente".

De acuerdo con el documento, la pretensión del régimen de Chávez es "uniformar el contenido, los mensajes, deformar los valores y principios de la democracia y la pluralidad, tratando de desconectar al pueblo de la realidad nacional".

Los miembros del Bloque de Prensa Venezolano denunciaron que el control de cambio impuesto desde febrero de 2003 es utilizado como mecanismo para silenciar a los medios a través de la negación de divisas para la importación de papel.

Por su parte, el presidente editor del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, aseguró que la reforma de la Carta Magna es inconstitucional porque modifica las bases legales del país. "No es una enmienda o una reforma parcial.

La Asamblea Nacional está incorporando nuevos cambios dirigidos a un modelo de sociedad mucho más enmarcada en el marxismo-leninismo y no en la democracia tradicional que todos conocemos".

Asimismo, se refirió al Plan de la Nación 2007-2013 que impulsa el Ejecutivo y en el que se incluye el control social de la prensa, la radio y la televisión por organismos populares, y en el que también se estipula que los medios deberán difundir las ideas de la "nueva sociedad".

Entre los presentes, explicó Otero, "el proyecto de reforma es visto como una amenaza directa para que Venezuela –utilizando la vía legal– se convierta en una nación dominada por el totalitarismo, como sucedió en Cuba o en la Alemania del período anterior a la Segunda Guerra Mundial".

A la asamblea asisten 500 directores, editores, y propietarios de los medios de comunicación más importantes del continente. Por Venezuela están presentes Miguel Henrique Otero (El Nacional) David Natera (Correo del Caroní) Andrés Mata (El Universal), Gilberto Urdaneta (El Regional), Ricardo Degwitz (Notitarde) y Carlos Bardasano (Venevisión), entre otros.