sábado, 2 de febrero de 2013

Alegoría moral

                                                                                                      

Peatones pasan junto a un cartel de los hermanos Castro en una calle de Centro Habana. El gobernante cubano Raúl Castro encara el dilema de un malestar económico que las medidas estatales no han logrado superar.
Andrey Rudakov / Bloomberg

Américo Martín

 Digo en principio que nunca podría escribir un cuento confiable en sólo tres días, como la famosa alegoría moral de Robert Louis Stevenson titulada El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. Como saben hasta los escolares, Stevenson expuso en forma de relato un caso de doble personalidad, antes de que Freud apareciera en el firmamento.
 
He pensado en esta obra notable al ver a Raúl Castro metiéndose donde no le va hasta obtener la presidencia del CELAC. Recordemos que en su larga vida revolucionaria el hermano menor de Fidel no mostró mayor interés por el tema internacional y nunca fue atraído por las candilejas ni las tribunas en olor de multitudes. Debe haber entonces buenas razones para que haga lo que estamos mirando.
 
No creo que Raúl sea víctima de algún trastorno psíquico. Su temperamento no da muchos saltos como el de los bipolares, que van de la depresión a las manías. Ese es el caso de otro, pero no del flamante presidente de Cuba.
Lo que lo mueve es que no se aprecian sensibles progresos en su plan de reformas, con la velocidad que exige la inminencia de la tragedia económica. La razón de ser de la reforma que hizo aprobar en el VI Congreso del PCC es colocar a la isla en la ruta del desarrollo con amplias inversiones foráneas. Y mientras tanto, debe responder hoy, hoy mismo, a la explosiva situación social de Cuba, acentuada por la terapia de choque más severa que se haya aplicado en el hemisferio. La ironía quiere que los renombrados “paquetes” propios del despreciado neoliberalismo, sean un cuento de niños comparados con la presión a la que Raúl está sometiendo a su pueblo.

Read more here:

 http://www.elnuevoherald.com/2013/02/02/1397892/americo-martin-alegoria-moral.html#storylink=cpy