lunes, 5 de noviembre de 2012

Sean Penn, el muchacho de Evo Morales




                                             
 
En su afán de disfrazarse de “rebeldes”, este tipo de opulentos contestatarios norteamericanos, terminan avalando las causas más deleznables
Después de prestarse para ser vocero de Hugo Chávez, padrino de las FARC y abogado de Fidel Castro, el cineasta norteamericano Sean Penn, aparece en un nuevo rol estelar en la película de las inconsecuencias: Embajador honorario del autocrático caudillo boliviano Evo Morales.
En su afán por disfrazarse de “rebeldes”, este tipo de opulentos contestatarios norteamericanos (Penn, Danny Glover, Moore, Belafonte…), terminan avalando con su prestigio las causas más deleznables.
Esa conducta no puede responder a estolidez ni ignorancia, porque sería injusto no reconocer que ellos son instruidos e inteligentes, lo que lo conduce a uno a pensar en explicaciones alternas:
La primera ya la mencionamos, se trata de la astucia para acomodarse el antifaz de “progresistas”. Porque ellos saben que para el simplismo mediático, “progresismo” es mostrarse como enemigo de los Estados Unidos. Por eso los Penn de distintas pelambres, no vacilan en acostarse en la cama de los que odian y/o envidian a la Democracia norteamericana.
La otra podría ser que, al parecer, enarbolar posturas anti norteamericanas es algo rentable también desde el punto de vista financiero y de imagen. Podría no ser casualidad que estos paladines del anti imperialismo, sean por lo general millonarios y famosos y que, cosa curiosa,  parecen estar dispuestos a todo, menos a sacrificar sus gruesas fortunas y candilejas.