domingo, 4 de marzo de 2012

El Papa y Cuba


Escrito por Rev. Martín N. Añorga  

 

En los últimos años ha resurgido la tendencia de visitar a Cuba  por parte de figuras importantes del mundo, probablemente en la mayoría de los casos con el interés morboso de ver, aunque sea de lejos y  por minutos, al envejecido  e incoherente tirano Fidel Castro. Deportistas, escritores, artistas, políticos y altas personalidades del campo religioso han sido parte del desfile inacabable de visitantes; pero ninguna visita ha despertado el caudal de opiniones que ha generado la proyectada por el Papa Benedicto XVI.

Desde el año 2008 se han ido acumulando informaciones sobre el estado de salud de la más alta figura del catolicismo mundial. La revista francesa Le Figaro publicó un artículo titulado “La salud del Papa alimenta ya rumores sobre la sucesión”, en el que se aludía a diversas enfermedades que el Sumo Pontífice está sufriendo. Fue víctima de un leve derrame cerebral, padece de diabetes y de debilidad muscular para moverse. Y sufre, además, de serias crisis de cansancio. Para un hombre con su cúmulo de responsabilidades no es raro que a sus 85 años de edad -los cumplirá el próximo 16 de abril-, se le presenten diversos achaques; pero llegar al extremo de decir que los mismos pudieran  provocar su renuncia nos parece que es ir demasiado lejos. En la milenaria historia de la Iglesia Católica se han registrado varias renuncias papales. La  más reciente dimisión   tuvo lugar el 29 de mayo del año 1415 cuando el Papa Gregorio XII, en medio del llamado Gran Cisma de Oriente prácticamente se vio forzado a renunciar a su excelsa posición; pero desde entonces, más de seis siglos han transcurrido, todos los Sumos Pontífices de Roma han terminado sus funciones únicamente por la inapelable realidad de la muerte.
 
continua
http://www.libreonline.com/home/index.php?option=com_content&view=article&id=19291:el-papa-y-cuba&catid=20&Itemid=18