
Nuestra actitud sobre la vida puede cambiar
Por: Ricardo Tribín Acosta
Por: Ricardo Tribín Acosta
En no pocas veces las gentes ven negros nubarrones en el horizonte y la vida parece ser que no tuviese ninguna ruta clara. Todo es confusión y la concentración se ubica sobretodo en las malas noticias. Una vez alguien llamó desde el exterior a un familiar que vivía lejos en su país natal y lo único que escuchó fueron cosas negativas de su parte. El mismo caso se repitió hasta que como a la cuarta llamada el que telefoneaba le dijo a la otra persona: Oye, entiendo que las cosas no están fáciles; que la economía pasa por momentos de coyuntura; y que la seguridad, dadas tales circunstancias, no es muy buena que digamos, y que además, como acostumbras, critiques al gobernante de turno, lo cual me hace pensar que no te agrada ni este, ni ninguno de los anteriores, pero….que todo sea malo?. Lo dudo.
Le dijo luego : te has puesto a pensar en lo linda que es la gente en nuestro país?; lo bien que nos reciben y nos tratan?; en el servicio personalizado en muchos almacenes?;
continua: