
Liquidando a la adversidad
Por: Ricardo Tribin Acosta
Con una sonrisa en su cara, motivo de su actitud positiva ante la vida, el escritor y empresario Jairo Álvarez Botero dice que de la única forma en que vale la pena ser un asesino en serie es cuando lo que se mata es a la adversidad, no importa las veces que esta se presente. Y es que el quedarnos paralizados frente a ella a lo único a que nos conduce es a la frustración y al miedo, cuando no al pánico, todo lo cual indica que hay que enfrentarla y desterrarla, dejándola atrás con todos sus lúgubres estelas, buscando caminos fortalecidos que conduzcan hacia una vida nueva.
Por ello cuando alguien arranca a quejarse por que ha fracasado de nuevo en un negocio, o lo han despedido de su trabajo, o incluso ha perdido sumas valiosas en inversiones o en el valor de su casa, la mejor recomendación que se le podrá hacer será la de que arranque de nuevo con su mirada puesta en el horizonte, bajo el claro convencimiento de que, como lo dice el dicho “Aunque todo parezca nada, siempre volvamos a empezar”.
Por lo anterior y recordando las enseñanzas de Jairo en sus planteamientos relacionados en como ir de la adversidad al triunfo, siempre valdrá la pena el no dejarse agobiar por las dificultades, bajo la seguridad de que, allá al final de ellas, siempre habrá una luz que estará esperándonos y que esta, si tenemos fe y trabajamos con decisión para alcanzarla, será la puerta misma que nos llevara al éxito.
Por: Ricardo Tribin Acosta
Con una sonrisa en su cara, motivo de su actitud positiva ante la vida, el escritor y empresario Jairo Álvarez Botero dice que de la única forma en que vale la pena ser un asesino en serie es cuando lo que se mata es a la adversidad, no importa las veces que esta se presente. Y es que el quedarnos paralizados frente a ella a lo único a que nos conduce es a la frustración y al miedo, cuando no al pánico, todo lo cual indica que hay que enfrentarla y desterrarla, dejándola atrás con todos sus lúgubres estelas, buscando caminos fortalecidos que conduzcan hacia una vida nueva.
Por ello cuando alguien arranca a quejarse por que ha fracasado de nuevo en un negocio, o lo han despedido de su trabajo, o incluso ha perdido sumas valiosas en inversiones o en el valor de su casa, la mejor recomendación que se le podrá hacer será la de que arranque de nuevo con su mirada puesta en el horizonte, bajo el claro convencimiento de que, como lo dice el dicho “Aunque todo parezca nada, siempre volvamos a empezar”.
Por lo anterior y recordando las enseñanzas de Jairo en sus planteamientos relacionados en como ir de la adversidad al triunfo, siempre valdrá la pena el no dejarse agobiar por las dificultades, bajo la seguridad de que, allá al final de ellas, siempre habrá una luz que estará esperándonos y que esta, si tenemos fe y trabajamos con decisión para alcanzarla, será la puerta misma que nos llevara al éxito.