
Cuando se hace todo lo necesario
Por: Ricardo Tribin Acosta
Por: Ricardo Tribin Acosta
El gran genio musical Ludwing Van Beethoven era sordo, o al menos adolecía en una parte importante de su audición. Muchos se preguntaran cómo pudo un maravilloso compositor como el, carecer de lo que imaginamos su sentido mas importante, debido a su profesión, y sin embargo producir tan maravillosa obra? Cómo logro componer y por consecuencia crear en forma tan sublime y variada? Sin embargo su perseverancia en conseguir lo que quería fue muy grande. El genio mantuvo su inferioridad auditiva secreta durante mucho tiempo. La primera gente con la que se confió, fue justamente aquella que se encontraba más lejos geográficamente de él. Y seguramente la que sentía más cerca de su corazón y en los que confiaba plenamente: Estos eran sus amigos de Bonn.
En sus algunas de sus cartas el gran Beethoven expresaba "Qué triste es lo que me tocó, debo evitar todas las cosas que me son queridas; OH!, qué feliz seria si mi oído fuera completamente restaurado, en ese caso me apuraría a visitarte”."Por supuesto que estoy resuelto a elevarme por sobre cualquier obstáculo, pero como será eso posible!”, preguntas estas todas normales en alguien como el que tuvo este sensible padecimiento. Lo impactante de todo es que en una de sus frases decía “Haz lo necesario para alcanzar tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo”, lo cual denota el gran espíritu de superación del genio.
Y es que todos y cada uno de nosotros podemos ser como Beethoven, ya que hemos recibido “Vida y en abundancia” lo que nos permitirá remontar las cumbres “Con poder como Águilas”. La realidad es que lo único que nos separa de deseos de superación tan grandes como los de Beethoven y muchos mas que salieron adelante, a pesar de sus limitaciones, es nuestra mente, la cual podremos enfocar hacia lo negativo, con el consecuente devenir de lamentos y perdidas, o hacia lo positivo, con la concepción propia del “ganador” quien podrá expresar sin reato alguno a todo momento “ Si se puede”, y hará entonces todo lo que sea necesario para encumbrarse hacia las alturas como lo hizo el Ave Fénix, volando alto, a pesar de lo que antes le había afectado.