Antes de comparecer en la reunión de la ONU sobre estupefacientes, en Viena, Austria, el presidente boliviano jugó un partido de soccer(fútbol). Y como siempre la frivolidad mediática se complació con el histrionismo del buen indio del altiplano.
Muchas de las ong´s indigenistas del planeta, en combinación con una prensa facilista y culposa, han contribuido a convertir al sindicalista cocalero Evo Morales en una figura romántica. Ahora bien, la coca es un alcaloide que lastima severamente a la madre tierra (pachamama) y obliga a que constantemente reclame mas tierras para su cultivo, porque empobrece las ya usadas (eso explica el atropello de Evo a los indios verdaderos del TIPNIS, con el objeto de arrebatarle sus terrenos para ampliar la frontera cocalera). Además, la coca, que reduce la fatiga y el hambre y adormece el espíritu de resistencia, siempre fue usada por los esclavistas y explotadores para abusar de los aborígenes, para hacerlos trabajar sin paga o con salarios precarios. Y por si fuera poco, nos cuenta mi posible pariente remoto Jimmy Ortiz Saucedo, de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, que “la revista brasileña Veja, en un artículo publicado el miércoles, afirma entre otras La verdad es que Evo no es indio, en el sentido que ni siquiera habla la lengua aymara de sus ancestros, es más bien un mestizo (como la mayoría de los bolivianos) que dedicó su vida de sindicalista a manipular a los sembradores de coca de la región tropical de El Chapare (Cochabamba), para mediante la agitación irresponsable, y hasta los crímenes políticos, hacerse con el poder por elecciones, para implantar un régimen opresivo, corrupto y continuista. En estos días Morales está en campaña para legalizar la coca, con el argumento que se trata de un cultivo sagrado y tradicional para los indios de Bolivia.
Como, me atrevo a sugerir, exageraciones aparte, que también fueron sagrados y ancestrales los sacrificios humanos entre los mexicas, por ejemplo. cosas, que el 90% de la cocaína consumida en Brasil es exportada desde Bolivia y que el tráfico de drogas desde ese país aumentó en un 200%”. Pero Evo juega fútbol, promueve la coca y en la reunión de Viena defendió con fervor a los dictadores genocidas de Libia y Siria. ¡Qué les parece¡